Derecha al fondo


¡Derecha al fin!

-Un comentario para el BlogEscudrojo de Sergio Reuben Soto-

Esto que parece un giro a la derecha en muchos países o la devolución de un péndulo que tímidamente caminaba hacia la izquierda, visto en perspectiva dialéctica es más bien la confirma del avance histórico hacia la izquierda de las sociedades.

Si observamos con detenimiento los movimientos actuales que pudiéramos calificar como desplazamientos hacia la derecha de nuestras sociedades, podemos observar que éstos están sustentados en acciones históricamente debilitadas, endebles culturalmente, frágiles económicamente, pueriles políticamente.

Modernidad contra-cultura

Culturalmente endebles porque se encuentran enfrentadas, estas acciones, a una estructura de valores y principios que ha venido construyéndose sobre la base de relaciones sociales transformadas por los avances técnicos, por las contradicciones económicas, ante las luchas por el poder y por la internacionalización de las comunicaciones.  Estas acciones restauradoras de usos y costumbres de la “modernidad” se enfrentan a un muro cultural nuevo cuya solidez es dada por la congruencia de sus relaciones sociales con las condiciones en que se encuentra organizada actualmente la producción y la distribución del producto social, por una parte, y, por otra, con las nuevas características que ha asumido la administración del poder y la representación popular.  Entran pues, estas acciones, en conflicto con una estructura de relaciones culturales que responde a las transformaciones que se han dado en otros ámbitos del acontecer social; principalmente en el económico y en el político.

Capitalismo en crisis

Por su parte, las acciones encaminadas a dar un giro hacia la derecha en el ámbito económico (que en este caso debemos entender como el redireccionamiento de las relaciones de producción hacia la apropiación y gestión privada del excedente social, y la reducción de la propiedad colectiva o estatal y su gestión política) se ven enfrentadas a resultados cada vez menos favorables.  Resultados que ponen en entredicho la eficiencia y la eficacia de esas acciones, en tanto incapaces de satisfacer debidamente las necesidades surgidas del mismo avance productivo, de la internacionalización de los mercados, de los nuevos usos y costumbres, y de las demandas originadas en las relaciones de poder y de representación política.  Estas acciones privatizantes de la actividad productiva generan en el ámbito de las relaciones de la producción y distribución regidas por el capital, una tendencia hacia el desorden, hacia la desproporción, hacia el desequilibrio estructural que imponen frecuentes rompimiento del proceso productivo, con sus funestas consecuencias sobre el bienestar material de los pueblos.

  Fribolidad y populismo

Y, finalmente, las acciones políticas que toman los movimientos que buscan el regreso a posturas derechistas adquieren características frívolas, demagógicas, populistas, que rayan por otro lado en el autoritarismo.  El tamaño, la complejidad y diversidad de las sociedades contemporáneas, en el marco de  una institucionalidad republicana y democrática, han generado una sólida estructura de administración del poder y la justicia.  Mas los procedimientos para administrar el poder legislativo, el poder ejecutivo y el judicial y el mismo manejo de la opinión pública requeridos para gobernar y que respondían a una organización nacional hegemonizada por una clase social, encuentran rigideces en tales estructuras conforme la población se empodera recurriendo a la misma institucionalidad democrática y republicana.  La mayor transparencia que ha traído esta institucionalidad en el uso del poder por esa clase hegemónica, ha hecho pública la instrumentalización del poder para beneficio económico de la clase hegemónica en contra de los intereses de las grandes mayorías. El recurso a la banalización de la política, a la demagogia electoral por los partidos gobernantes sólo preludian el desencanto popular por los procesos electorales y por la política como medio de tramitar el disenso y por tanto la cohesión social.

 

Tendencias contra-tendencias

Vista desde esta perspectiva, la época actual se nos presenta como una época agónica que enfrenta un pasado resistiendo a morir, con una realidad que ofrece nuevas capacidades materiales, nuevos tratos interpersonales y sociales, nuevos acuerdos y arreglos, nacientes formas de participación política y de organizar la producción y la distribución del producto social.Kandinsky

Así, las acciones que se implantan desde la derecha en los principales planos de la acción social, están enfrentando un creciente rechazo por las contradicciones que desarrollan con la realidad contemporánea.

No obstante lo anteriormente expuesto, el espacio en el que se desenvuelven los acontecimientos es un espacio social.  Esto es, un espacio en el que cada persona según su libre albedrío, encuadrada en los moldes culturales y estructurales de las relaciones económicas y jurídicas, tiene la capacidad de escoger con cierta independencia.  Las tendencias expuestas arriba, expresadas como fuerzas gravitacionales pueden ser contrarrestadas: el malestar social, la pobreza, la desigualdad, el deterioro del ambiente, el desempleo y el desánimo colectivo, las guerras de dominación que acarrean las acciones de la derecha, pueden convertirse en una nueva normalidad social.  La normalidad del consumismo y del despilfarro, de la concentración de la riqueza, del hegemonismo político, del autoritarismo; la normalidad de la exclusión social, de la diferencia de clases, del patrioterismo…, la normalidad en fín, que genera una crisis multifasética.

El uso de los avances técnicos como las comunicaciones instantáneas, la robotización de la producción, la digitalización de la información, entre otros, no es neutral con respecto a quienes se beneficien con ellos.  Una sociedad hegemonizada por grupos cuyo objetivo esencial es el del enriquecimiento, siempre podrá utilizar esos avances a favor de sus propios intereses, en detrimento de los intereses de la mayoría.

Conocer las tendencias históricas y las contra-tendencias es importante para poder actuar sabiamente.

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Acerca de sreuben

Economista y Sociólogo
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