La economía norteamericana y la teoría económica


monopolios

Una lección de empirismo y de reconocimiento de errores

-Sergio Reuben Soto-

En sendos artículos en la edición en línea del 26 de marzo de este año, The Economist, una de las revistas más influyentes en el perio­dismo económico conservador, ha reconocido la existencia de una es­tructura productiva altamente concentrada (oligopolizada o monopoli­zada) en los Estados Unidos de América(1), (2). El “hallazgo” quizá no sea sor­prendente para algunos de los lectores y lectoras del Blog Escudrojo, que hubieran podido reconocer algunos efectos de esta condición por inferencia. Lo que es sorprendente es el reconocimiento por esa revista de un hecho que tiene implicaciones muy serias en el funcionamiento económico de una sociedad.

Los síntomas y sus causas

Ciertamente, los estudios realizados por varios investigadores e institutos académicos, habían venido acumulando evidencia empírica en esa dirección, que difícilmente podía haber sido ignorada (no obs­tante que muchas veces sea arduo divulgarla por las desviaciones natu­rales de los medios de divulgación científica y de comunicación masiva). Un estudio realizado el año pasado por la firma McKinsey & Co. Ha servido para que The Economist tenga que aceptar una realidad que los síntomas del funcionamiento de la economía norteamericana venían denunciado.

No nos cabe duda por demás, que tales síntomas, como la cre­ciente (e imparable) desigualdad en la distribución del ingreso nacional que muestra esa economía, su largo y lento regreso a las condiciones de normalidad que debieran reducir los efectos sociales acumulados por la crisis del 2008-2010, su deterioro infraestructural, o su pérdida de competitividad a escala global, entre otros, han consti­tuido efectos que la busca de su origen o explicación ha requerido aceptar que hay un problema estructural. (Recientemente, Didier J., 2015, DidierJ-extreme-wealth-is-not-merited-241115-en ha publicado un estudio donde señala el origen de la “renta” de los “Multimillonarios Forbs” y encuentra cinco factores principales: entre ellos la monopolización, oligopolización de la economía).  Y por tanto,  que ellos no son simple­mente el resultado de una coyuntura especial del sistema, de Minolta DSCla codicia de algunos banqueros, o de la mayor o menor intervención del Estado en la economía…

Mas una estructura económica altamente oligopolizada, monopoliza­da, no sólo tiene consecuencias muy serias en el funcionamiento de una sociedad, sino que, desde el punto de vista de la teoría económica esco­lástica o convencional, no puede existir. De manera que la aceptación del hecho implica no sólo reconocer que la economía norteamericana no es paradigmática –como algunos economistas quisieran que fuera, sino que su mera existencia real pone en entredicho los fundamentos de la misma teoría econó­mica. Véase por ejemplo en este Blog (3).

Las consecuencias de aceptar el origen de los síntomas

La constatación de un proceso de concentración de capital y la consecuente centralización de éste (en el sentido de su apropiación por menos personas), tiene varias consecuencias económicas, sociales y polí­ticas, como de alguna manera es reconocido en el artículo de marras.

Sólo para mencionar las principales: En el plano económico im­pone una distribución desequilibrada del ingreso nacional y, por tanto, del excedente social generado en el proceso productivo y distributivo. Y no es sólo entre dueños del capital y trabajadores, es también entre sec­tores o ramos de la economía y entre empresas. Las empresas dominan­tes en sus ramos se apropian de mayores recursos dispuestos por la dis­tribución, de los que les corresponden en función de las necesidades sociales. Y de esta manera sus dueños tienen mayores capacidades y oportunidades de usar esos recursos según sus necesidades e intereses. La imposición de ciertas cuotas de ganancia para las inversiones que establecen las grandes corporaciones y los grandes fondos de inversión, elevan inevitablemen

CENTRAL PARK WEST AND 64TH STREET, NEW YORK, UNITED STATES - 2015/04/15: Unions mobilize for the fight for 15 and the right to unionize without retaliation from the companies they work for which has become an even bigger issue in New York over the last few years. (Photo by Mark Apollo/Pacific Press/LightRocket via Getty Images)

CENTRAL PARK WEST AND 64TH STREET, NEW YORK, UNITED STATES – 2015/04/15

te la tasa media de ganancia del sistema, haciendo virtualmente imposible para las nuevas empresas, para las pequeñas y medianas firmas, competir por recursos en el mercado.

En el plano social está claro que esta concentración y centraliza­ción de la propiedad del capital impone una distribución indebida del ingreso socialmente generado. El poder de mercado y negociación que ellas implican, precisamente con las personas que necesitan recu­rrir a los medios de trabajo de que disponen los dueños del capital con­centrado, los capacitan, a estos dueños, para ejercer un dominio sobre los salarios. Esto es, visto de manera agregada, su capacidad de determinar, según sus intereses, la parte del ingreso nacional que le toca a todos los asalariados. Como lo demostró Pasinetti (1962), el ingreso global del trabajo depende de la variable salario; pero ésta, a su vez, depende de la tasa de ganancia media que defina la valorización del capital; y esta depende del criterio (y de los intereses) de los dueños de éste. En este ámbito, pues, no hay “mercado libre”, es cierto que cerca del pleno empleo la tendencia de los salarios es la de subir; pero esto no significa que éstos estén valorando la contribución precisa del trabajo al crecimiento de la riqueza social…, que como factor, el trabajo esté recibiendo la remuneración correspondiente a su contribución. Así, el explícito reconocimiento en el artículo, de que la desigualdad que muestra el sistema, y hasta el débil crecimiento; puedan tener como uno de los factores la caída en la tasa de sindicalización de los trabajadores norteamericanos y la caída de su capacidad de negociación ante las corporaciones.

Y, finalmente, en el plano político, ya se sabe la influencia notable y totalLobingabrumadora que han llegado a tener a escala federal, los complejo corporativos de las farmacéuticas, de los productores de armamentos, de las comunicaciones, del Internet, de las finanzas, entre otros, y según las condiciones de cada estado, a escala estatal las firmas y empresas con poder sobre el empleo y el bienestar del respectivo estado. No es pues caprichosa la denuncia que ha venido haciendo el aspirante a la candidatura demócrata, el senador Bernie Sanders, con relación al efecto antidemocrático y corruptor que tiene el financiamiento de las campañas políticas por los grandes trust industriales y los intereses de los más acaudalados.

Breve conclusión

Este artículo, y el reconocimiento que en él se hace de las contradicciones del sistema económico capitalista por una revista altamente conservadora como el The Economist, son el resultado de por lo menos cinco situaciones: 1.- la lenta e incierta recuperación después de la ruptura económica a finales del 2008, 2.- La extensión de esa situación a todo el globo, 3.- el descontento social en las sociedades regidas por las relaciones capitalistas, 4.- la necesidad perentoria de buscar soluciones a estas situaciones, 5.- las denuncias políticas del des-orden generado y 6.- las denuncias sobre las consecuencias climáticas que el orden fundado en la valorización del capital está generando.

No nos cabe duda que los esfuerzos que se hagan desde los distintos sectores políticos y sociales por remediar lo efectos de la acumulación de capital como eje ordenador de la producción y distribución social, pasan en la actualidad por la ampliación de las medidas reguladoras de la distribución del ingreso social y de medidas orientadoras y organizadoras de la inversión de los recursos sociales disponibles; medidas que tendrán que ser de naturaleza estatal por ser el Estado el ente mejor capacitado del actual ordenamiento legal, para administrar la voluntad popular y el poder público democráticamente regentado.

quasiSin embargo no podemos dejar de mencionar, que el desarrollo de las técnicas de la computación, del ordenamiento de la información, del manejo de grandes bases de datos, de la comunicación interactiva, del transporte, de la robótica entre las principales, han creado un nuevo piso tecnológico sobre el cual ya se pueden comenzar a construir relaciones de producción novedosas que eliminen o reduzcan las contradicciones que el capital, como propiedad privada de los medios de producción y trabajo, ha generado en sus últimas expresiones engendrando un estado de inestabilidad social, económica y política en las naciones.  Nuevas condiciones de producción que abran paso al surgimiento de relaciones sociales más equitativas, más solidarias, mas equilibradas  y más conscientes del costo ambiental.

Acerca de sreuben

Economista y Sociólogo
Esta entrada fue publicada en Crisis del capitalismo, Desinformación de Medios, Economía de las Transnacionales, Economía global, Soluciones a la crisis y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

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