Los TLC, una estrategia de las transnacionales para hegemonizar la globalización


¿Qué sentido tiene un TLC entre EEUU y la UE?

English Version: The FTA

Por Servio Escudrojo 

¿Un TLC para el tercio del comercio mundial?

CoercioMartComo era de esperar, con el anuncio de un tratado de libre comercio TLC entre los Estados Unidos (EEUU) y la Unión Europea (UE), las asociaciones de consumidores y trabajadores de ambos lados del Atlántico se han puesto a analizar las ventajas y desventajas para la población asalariada en general que un tratado de esa naturaleza traería.

Ejercicio que los que vivimos en América Latina ya hemos realizado como resultado de la política de liberalización aduanera que emprendieron los gobiernos neoliberales durante la década pasada, y que en el caso de Costa Rica tuvo el resonado resultado de tener que llevarse el acuerdo con los Estados Unidos a un plebiscito nacional.

Las preocupaciones de los consumidores europeos y norteamericanos no son distintas a las que se levantaron en América Latina y que hoy, en medio de una crisis económica de grandes proporciones, vemos día a día hacerse realidad.

En un despacho de la Deutsche Welle se cita a Ed Mierwinski presidente estadounidense del Trans Atlantic Consumer Dialogue (TACD) señalando lo siguiente: “Ellos hablan de algo que llaman convergencia normativa y que es sinónimo de decir que queremos llevar protecciones públicas más fuertes y prevenir a los países o socios comerciales, de los Estados Unidos o de la UE, de promulgar leyes más fuertes en el futuro.”

            Y la secretaria general de la European Trade Union Confederation (ETUC) Bernadette Ségol fue todavía más clara y específica cuando se mostró preocupada por la compatibilización reguladora de que habla el principio de acuerdo, señalando que eso es solo un eufemismo que “esconde una agenda de desregulación de las leyes laborales, ambientales y de los estándares de consumo.”

            El despacho de la Deutsche Welle continua diciendo: Los voceros de la sociedad civil temen que las negociaciones sean una carrera hacia el fondo; que las nuevas reglas de regulación converjan en el común denominador más bajo y no en los más altos estándares o mejores prácticas tanto para la Unión Europea como para los Estados Unidos.

Emplazamiento de litigios Inversionistas-Estado

            Uno de los puntos más controvertidos y que más preocupa a estos representantes de la sociedad civil (que en su conjunto representan a más de 80 millones de miembros en casi 40 países y a alrededor de 140 grupos europeos de verdes, es la forma en que los sistemas legales de las sociedades nacionales europeas se ven inhibidos y las potestades transferidas a tribunales o procedimientos de arbitraje externos a la misma UE y los EEUU.

            FairTradeSégol señala que la confederación que ella representa cree que estos arbitrajes cada vez más son usados para desafiar el espacio político de maniobra de los gobiernos: “socaban la democracia y conducen a una protección ambiental y de los trabajadores disminuida. Para nosotros no hay justificación para darle a las empresas multinacionales acceso privilegiado a arbitrajes internacionales.”

Breves consideraciones finales

          Otras circunstancias  que rodean las negociaciones tales como el secreto con que se llevan a cabo, los grupos de lobby admitidos y los no admitidos, los cuartos adjuntos, etc., son prácticas que conocemos de sobra en América Latina. Y que han conducido a generar acuerdos de “libre” comercio desproporcionados con relación a las condiciones reales de las estructuras productivas y de consumidores de los países económicamente débiles que firman el acuerdo.  Como ya se denunció en Costa Rica en el año 2007 y lo han venido haciendo otros países de la región, estos tratados son desequilibrados porque no parten de la existencia de dos estructuras económicas desiguales, una con una acumulación de capital desproporcionadamente menor y otra con una desproporcionadamente mayor, sino que parten de una situación teórica ideal de igualdad.

            En el caso del tratado entre la UE y los EEUU esta desproporción no es la cuestión, sino más bien, el prejuicio que la concentración de capital y su centralización entre las empresas multinacionales pueden ocasionar a los consumidores y  a los trabajadores, y sus efectos en las estructuras formales e informales de poder; con grave perjuicio para las estructuras de representación democrática.

            La forma en que se están llevando a cabo estos acuerdos comerciales, los actores privilegiados, los grupos sociales privados de representación política y económica, los supuestos teóricos que los sustentan, diseñan una globalización económica, social y política que replica a escala mundial, las sociedades burguesas capitalistas contemporáneas.  El error fundamental de esta visión es que el capitalismo como sistema de organización de la producción y la distribución social es estructuralmente incapaz de alcanzar esta meta.  Pero esta es una discusión que se ha planteado en otras entradas en este blog (Véase entre otros aquí)

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Acerca de escudrojo

Un libre pensador: Crítico de una sociedad en la que el capital organiza la vida Blog Escudrojo por Servio Escudrojo se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.Basada en una obra en http://www.escudrojo.wordpress.com.
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