“The Economist” cede ante la evidencia


La desigualdad en la distribución del producto social como origen fundamental de la crisis económica actual

  1. La crisis económica está en vías de ser superada con la reducción del nivel de vida de los sectores populares.

En primer lugar debo aclarar que, como muchos economistas lo señalan, la crisis económica actual no ha terminado.  Cierto comportamiento al alza de algunos indicadores en los Estados Unidos y en algunos países de Europa no son suficientes para dar por acabado este paso obscuro del capitalismo.  Wall Street alcanza valores semejantes a los de principios del 2008, cuando el Dow Jones logró pasar la marca de los 14.000 puntos, pero, y esto no hay que olvidarlo, cuatro años después…, esto es, mientras la población de ese país crecía a un ritmo de casi el 1% anual y el resto de la economía mundial crecía a ritmos sustancialmente superiores.

Como lo señalan también algunos analistas,[1] el mercado habitacional en los Estado Unidos no se ha recuperado; y no parece que pueda ser recuperado en el mediano plazo.  Las noticias alentadoras que salen del Gobierno y de la FED son meramente parciales y más parecen una forma de aliviar a la administración de un peso nada conveniente que soportar ahora que entra el país en campaña política.

La estructura productiva norteamericana, todo su sistema económico en general, gira alrededor de su posición hegemónica en la economía mundial y este fuerte freno sufrido con la crisis de estos años, no puede menos que despostarla de esa posición y hacerla padecer consecuencias aún difícilmente predecibles.  Más aun, el frenado que muestra la economía china para este año, seguramente va a tener efectos que debilitarán los arrestos de recuperación que muestra la economía de los Estados Unidos y del continente europeo.

Mientras tanto, los gobiernos de todos los países –desde luego defensores de los fundamentos del capitalismo– intentan trasladar a los asalariados, a los pequeños y medianos empresarios, a todos aquellos productores y comerciantes no corporativizados precisamente, los costos del salvataje del capital de las grandes empresas y corporaciones.  La operación consiste en lo fundamental, en cubrir los déficit fiscales generados por la cancelación pública de las pérdidas de capital y de ganancias de dichas corporaciones durante la crisis, mediante nuevos impuestos.  Y consiste en garantizar –vía la devaluación a mediano plazo del salario real– una demanda efectiva para que el capital pueda de nuevo generar las tasas de ganancia que impulsan la inversión “sin riesgos excesivos”…, desde luego éstos determinados únicamente por la cultura de inversión de los inversionistas.

El resultado final neto es el de trasladar a futuro estos costos del capital a los ingresos de los asalariados y en general a los ingresos de todos los trabajadores y empresarios no corporativizados.  El resultado es una especie de cobro diferido a la población, mientras se restablecen las condiciones para lograr las tasas de ganancia deseadas por los propietarios del gran capital.

Pero los y las lectoras comprenderán que esta solución euro-norteamericana no es una solución, sino en el fondo, es una forma de reestablecer las condiciones pre-crisis, y, una de dos, en un plazo no muy lejano las condiciones se deteriorarán de manera semejante a como sucedió en el 2008, o bien, las condiciones en el ingreso de la población que se derivan en el mediano plazo de estas medidas hacen ingobernable los países, abriendo episodios de revoluciones contra los gobiernos que sostengas esas reformas.

2.  La crisis como resultado de la distribución regresiva del ingreso social

Raymond H. Brescia

Raymond H. Brescia, 2010, Inequality: Social Distance, Predatory Conduct, and the Financial Crisis

Esta solución euro-norteamericana ha surgido en buena medida debido a la incapacidad de la teoría económica de entender los orígenes de la crisis, amén de los mezquinos intereses que pudieran existir en los políticos.  Hemos hecho una especie de seguimiento en internet de las explicaciones que se han venido dando sobre la crisis y nos encontramos con que han sido pocos los economistas que han identificado el acelerado proceso de concentración del ingreso social en manos de unos pocos, que se manifestó a partir de los gobiernos neoliberales surgidos a partir de los años 80 del siglo pasado, al que puede imputársele el origen de la crisis.  La total mayoría culpan a los banqueros y al sistema financiero en general de ella.  Ya el Blog Escudrojo había llamado la atención sobre este fenómeno con al menos dos entradas “Tomar a los banqueros como chivos expiatorios de la crisis en un craso error” (12 de octubre de 2011) y “El rompimiento de la correspondencia entre valor y precio como origen de la crisis de los EEUU”, (22 de agosto de 2011).  En esas entradas se hacía mención a un trabajo que es importante resaltar en este momento, como veremos, es el trabajo del economista costarricense Sergio Reuben publicado en la revista Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica.[2]

El reconocimiento que hace The Economist, esa revista ortodoxa del acontecer económico, en su última edición, de algunos trabajos sistemáticos en los que se señala la desigualdad como origen de la crisis, parece darle cierta carta de ciudadanía al tema.  La revista reporta en un artículo denominado Body of Evidence la existencia de al menos dos trabajos sistemáticos en el año 2010 en los que se señala la desigualdad como origen de la crisis; el de Raghuran Rajan profesor de la universidad de Chicago Fault Lines, y el artículo de dos economistas del Fondo Monetario Internacional “Inequality, leverage and crises”.  Finalmente el artículo hace mención de un trabajo más publicado en el 2010 y dos publicados en el 2012 en el que aparece la desigualdad como factor determinante de la crisis.

Lo que llama poderosamente la atención es la poca difusión que ha merecido este tema, el bajo abordaje por parte de la academia y la poca atención que ha suscitado en los medios.

3. Breve conclusión

Desde la perspectiva que hemos venido levantando en el Blog Escudrojo, la distribución desigual del ingreso social originada en “la propiedad privada de los medios de producción y trabajo” –como queda descrita en el trabajo antes mencionado del profesor Reuben– debe ser considerada como una causa ciertamente central de la crisis económica actual.  Y más aún, como comprenderán los y las amigas del Blog Escudrojo, las soluciones que se ha implantado para superarla, no son soluciones definitivas porque no atienden debidamente el problema de la distribución sino que lo que hacen es diferirlo.  Es por eso que en este momento creemos que la crisis no ha sido cabalmente superada y que espera que pasen algunos acontecimientos políticos importantes, como la reelección del presidente Obama, para exhibir nuevamente sus manifestaciones dolorosas.


[2] – Llamamos la atención sobre el hecho de que este trabajo es de los primeros meses del 2009, ver Sergio Reuben Soto, 2009, “La crisis económica actual: una visión desde la economía Política” revista de Ciencias Económicas, Vol.XXVI, N°2, julio-diciembre de 2008, Universidad de Costa Rica.

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Acerca de escudrojo

Un libre pensador: Crítico de una sociedad en la que el capital organiza la vida Blog Escudrojo por Servio Escudrojo se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.Basada en una obra en http://www.escudrojo.wordpress.com.
Esta entrada fue publicada en Crisis del capitalismo, Desinformación de Medios, Economía de las Transnacionales, Economía global. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a “The Economist” cede ante la evidencia

  1. José Rafael Calvo Fajardo dijo:

    Es muy reconfortante ver la coincidencia de opinión con mi artículo “La tormenta inevitable” en http://www.tribunademocratica.com, pues las opiniones de la ortodoxia son contrarias a esta, aunque están las de Krufman y Stiglitz. La última publicación de este atribuye el problema a la desigualdad en la distribución de la riqueza, y a la oposición para corregirla. José Calvo F.

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    • escudrojo dijo:

      De acuerdo José, tu comentario “La tormenta inevitable” del 2 de junio del 2012, ya apunta en la dirección correcta, a mi modo de ver, sobre el origen de la crisis. La perspectiva crítica de la “economía escolástica”, la que podríamos llamar de la Economía Política, pude orientar efectivamente hacia el terreno de la desigualdad social como determinante fundamental; lo que me llama la atención es la claridad con que el profesor Reuben, como lo menciono en la entrada de mi blog, ya a mediados del 2009, proponía fundamentadamente lo que Stiglitz y Krugmana vienen a entender hasta 3 años después…

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