Medio Oriente desde una visión crítica


Análisis de la crisis actual del

Medio Oriente:

Una visión desde la teoría crítica del capitalismo

Servio Escudrojo

 

He venido leyendo con cuidado un conjunto de fuentes noticiosas y de opinión sobre la situación en el mundo árabe y he llegado a algunas conclusiones que quiero compartir con los amigos que se acercan a este Blog Escudrojo.

Es necesario señalar ante todo, que hay distintos enfoques de los acontecimientos, dependiendo de la perspectiva ideológica de que se parta, del marco temporal en el que se ubiquen y de los intereses o posturas políticas que se deseen imponer con fundamento en ellos.

Yo parto de algunas premisas que inmediatamente expongo:

  1. Como resultado de la confluencia de un conjunto de circunstancias, dentro de las cuales cabe destacar la notable influencia cultural, económica y política de la modernidad occidental en la región, arrancando con la expedición egipcia de Napoleón Bonaparte en 1798, la dominación del imperio otomano y los protectorados de Francia y Gran Bretaña en el período de entre las grandes guerras del siglo XX, en dichos países se ha creado una cultura de representación popular poco desarrollada y sistemas de administración del poder democráticamente limitados; por no decir nulos. Mientras predominan en la región regímenes confesionales donde los derechos y deberes ciudadanos se entremezclan con preceptos del islam.
  2. Hay una cantidad enorme de demandas sociales, económicas y políticas insatisfechas en la población (particularmente entre los y las jóvenes) que reclaman, mejores condiciones de vida y de trabajo.
  3. Hay intereses de las principales potencias económicas del mundo en conservar la extracción y el suministro de petroleo del subsuelo árabe.
  4. Los levantamientos populares en Yemen, Egipto, Baheréin, Libia y ahora también Siria (para citar los más notables) son solo la punta de la duna (por no decir del iceberg) de un malestar que se extiende a todos los países del mundo árabe.

Esta compleja situación se presenta para Europa y los Estados Unidos, como una amenaza inminente al status quo que había permitido acuerdos altamente beneficiosos en materia de explotación y suministro de petroleo para esos países. Una amenaza seria a las condiciones de reproducción del capital, al crecimiento económico fundado en él y a su poderío militar y comercial.

1. El salto al vacío con el rompimiento del status quo

Para los gobiernos de estas naciones se presentan así, dos vías de acción ante la inminencia de la crisis social y política en la región; la de reforzar las dictaduras que habían garantizado ese status quo, con el objeto de preservar las condiciones de suministro de petroleo establecidas (opción por demás más fácil de alcanzar, amén de la represión brutal que conllevaba contra los pueblos alzados) o, la segunda, la de intentar liderar la rebelión, con el objeto de asegurarse el restablecimiento de las condiciones comerciales petroleras con los nuevos regímenes que surgieran de ellas.

Plaza Tahrir, El Cairo

Y aquí entran en juego una serie de consideraciones políticas a la hora de tomar la decisión de intentar dirigir la revuelta en vez de seguirles el juego a los dictadores. Sin duda una de mucha impor­tancia para el gobierno de Obama es la que tiene que ver con la intensión de romper con la dependencia (cuando no quasi secuestro) de la acción en materia de seguridad internacional del gobierno de los Estados Unidos por esas dictaduras corruptas; dictaduras con estrechos lazos con las grandes compañías petroleras de los Estados Unidos, que, como sabemos, son un consorcio que gira en buena medida alrededor de la familia Busch.

Esta decisión, tiene mucho que ver con la lucha solapada de algunos políticos norteamericanos para liberar al gobierno de la acción mandataria de los que una vez, el presidente Kennedy llamó los SOB (por sus siglas en Inglés), o HP en Español internacional…; las grandes empresas acereras que impusieron sus intereses económicos al gobierno de los Estados Unidos durante la crisis del acero en 1962. Hoy, esos SOB dirigen las grandes empresas transnacionales y particularmente petroleras. Solo para ilustrar caricaturezcamente este punto traigo a colación lo que el presidente F.D. Roosevelt se dejó decir en una ocasión refiriéndose a Anastacio Somoza García1: “He may be an SOB, but is our SOB”; pues bien ese tipo de alianzas corruptas parecen ser las que el presidente Obama ha querido redefinir en Medio Oriente; y de paso, redefinir el tablero del poder de los HP petroleros en los Estados Unidos.

Did you say SOB?

No puede pasar inadvertido que una política que busque liberar al menos parcialmente a ese país de su dependencia con el petroleo importado, como la que recientemente ha anunciado el propio presidente Obama, se encontrará enfrentada a los intereses y al poder que ostenta el consorcio de esos HP petroleros.

Mas había otro elemento fundamental que debía tomarse en cuenta a la hora de definir una nueva “doctrina” política para Medio Oriente, y era “natural­mente” Israel. El status quo en esa zona estaba garantizado entre otras cosas por el tratado de paz entre Egipto e Israel que cubría como una gran sombrilla al resto de los países árabes excepto, principalmente, el eje Irán, Palestina y Siria, mientras que la Libia del impredecible Gadafi seguía siendo un incómodo “aliado” en este juego de lealtades. El rompimiento de ese estatus ponía en peligro la alianza económica, política y cultural entre los Estados Unidos e Israel; y, desde luego, el papel de gendarme como garante de ese status quo que Israel había asumido.¿Sólo objetivos militares?

Para los países europeos, particularmente Francia e Inglaterra, que recientemente habían eliminado la exclusión comercial con la que aislaron al régimen de Gadafi, y lo habían reincorporado al mercado petrolero internacional, no era fácil tomar la decisión que proponía el gobierno de los Estados Unidos. Pero pareciera ser, por la dirección que han venido tomando los acontecimientos, que ante la fuerza y violencia de los hechos que anotamos como premisas al principio de estas reflexiones, la decisión de redefinir la política energética y las relaciones con el mundo árabe de la administración Obama para hacerle frente a la revuelta popular sobre las reservas petrolíferas más grandes del mundo, se negocia sobre la base de las cabezas de los regímenes débiles del eje antisraelita, que resultaron ser las de Muamar el Gadafi y las de Bashar al Assad, y con ello, en carambola, se lograba, de alcanzar el objetivo, aislar totalmente a Irán, el enemigo más temido de

Buga-buga

Israel. Alemania, sin em­bargo, ha hecho una apuesta distinta a la árabe, el fortalecimiento de su dependencia energética con Rusia le ha dado la capacidad de distanciarse de la estrategia norteamericano-israelí. Pero nuevamente la Unión Europea no logra generar una política en materia energética y de seguridad en el Medio Oriente, que muestre independencia de la judeo-anglo-americana.

 

2. Soluciones de la Realpolitik y del humanismo socialista

Del análisis hecho arriba uno puede otear al menos dos orientaciones de política crítica al funcionamiento del capitalismo; una pragmática o de Realpolitik que propone defender a regímenes corruptos y hasta sanguinario como el de Kadafi con el objeto de debilitar la alianza atlántica (particularmente el eje Washington-París-­Londres-Telaviv), con lo que, de sostenerse estos regímenes se lograría el replanteamiento de sus alianzas estratégicas con los países de ese eje, debilitando su influencia política y económica en la región -algo así ha sido la postura del gobierno nicaragüense y del cubano-. Mas por otro lado se obtiene como subproducto, el fracaso de la doctrina de la administración Obama en Medio Oriente, que sería cruelmente cobrado por sus enemigos en Washington con un inevitable desenlace de derrota en las próximas elecciones presidenciales. De esta manera, un triunfo pragmático con el debilitamiento de la hegemonía occidental en el Medio Oriente, puede traer como consecuencia el reingreso a la Casa Blanca de los sectores más reaccionarios y económicamente más poderosos de los Estados Unidos. Esta dirección fortalece una de las ten­dencias históricas, manifiestas en este período de crisis del capitalismo, hacia la polarización de la fuerzas sociales y políticas; con toda la suerte de violencia y dolor que esta polarización generará2.

La voz de los pueblos

La otra orientación, de carácter ético y de fundamento humanista, es la de apoyar la insurrección popular contra los regímenes más corruptos y sanguinarios, pero denunciando abiertamente las acciones militares y políticas de las gran­des potencias que busquen cooptar los movimientos populares para articularlos a sus intereses económicos y hegemónicos. Pareciera que esta dirección de los acontecimientos puede conducir a acuerdos negociados entre los líderes o regímenes corruptos y los representantes verdaderos de los pueblos insurrectos. Acuerdos políticos que permitan una real y más activa participación de los distintos sectores de la sociedad civil en el ejercicio del poder público. El error de Obama de pedir públicamente la caída del régimen de Gadafi podría verse paliado ante la opinión pública norteamericana con el resultado de un nuevo gobierno libio sin Muamar el Gadafi; pero al mismo tiempo, con representantes verdaderos de los ciudadanos.  Así, el pueblo libio habría ganado una mejor posición para no solo negociar sus enormes reservas petroleras con los países occidentales, sino que además tendría mayores grados de autodeterminación y soberanía para elaborar una política de alianzas con los pueblos de la región y del mundo y para la formulación de sus propias políticas sociales y económicas. El resto de los países de la región, seguirían modelos de transición parecidos.

El discurrir de los acontecimientos por esta vertiente permitirá el afianzamiento de gobiernos más democráticos en el mundo árabe basados en movimientos populares, con el consecuente surgimiento de un nuevo polo de poder más independiente en un mapamundi castigado por la hegemonía unipolar surgida después de la caída del contrapolo soviético.

_____________________  o0o  _____________________

1-. El fundador de la dinastía Somoza en Nicaragua.

2-. Mi apreciación es que este giro traería consecuencias políticas y económicas muy serias, particularmente para los pueblos de América Latina, pero esta es materia de otro comentario.

Acerca de escudrojo

Un libre pensador: Crítico de una sociedad en la que el capital organiza la vida Blog Escudrojo por Servio Escudrojo se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.Basada en una obra en http://www.escudrojo.wordpress.com.
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